Mitos y Realidades

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Sin Violencia es Mejor Estrés Sin Adicciones Sexualidad Saludable

Sin Violencia es Mejor

  1. Mito: Pequeñas faltas de respeto como un grito, una mala palabra o ignorar a una persona, no es violencia…
    Falso
    Realidad:  Algunos de estos pequeños actos parecen cotidianos y hasta “normales”, en realidad tienden a hacerse más frecuentes al punto de ser insoportables para quien los sufre y tienen graves consecuencias para la salud psicológica de las víctimas.

  2. Mito: La violencia basada en el género, ocurre solamente entre las mujeres pobres y marginadas.
    Falso
    Realidad: Algunos estudios sugieren que las mujeres que viven en la pobreza, tienen más posibilidades de experimentar violencia que las mujeres de un nivel superior, sin embargo, los mismos estudios muestran que la violencia contra las mujeres ocurre en cualquier nivel socioeconómico, educativo y racial.

  3. Mito: Se nace violento, es cuestión de carácter y no puede modificarse esa conducta…
    Falso
    Realidad: Decir que es cuestión de mal carácter, disculpa la responsabilidad de una conducta violenta al agresor; cada persona puede elegir ser o no ser violenta sin importar su carácter.

  4. Mito: Los hombres no pueden evitarlo. La violencia es sencillamente parte de su propia naturaleza.
    Falso
    Realidad: La violencia masculina se perpetúa a través de un modelo de masculinidad que permite, e incluso alienta, a la agresión. Además, en el caso de la violencia entre las parejas, es importante señalar que por lo general, los hombres son capaces de controlar su conducta violenta en ciertos lugares (como en el trabajo), mientras que actúan de forma violenta en otros (como en casa). A pesar de la existencia generalizada de la violencia contra las mujeres, algunos estudios antropológicos han documentado la existencia de sociedades donde la violencia en la pareja prácticamente no existe.

  5. Mito: Los jóvenes son los principales responsables de la violencia.
    Falso
    Realidad: Aunque muchos jóvenes se ven involucrados en actos violentos, también hay que decir que los jóvenes son las principales víctimas de estos actos. “La llamada violencia juvenil, es una forma estigmatizante de denominar un fenómeno complejo que abarca diversas formas de violencia, relacionadas con la juventud y donde las y los jóvenes son protagonistas no sólo en su condición de victimarios sino también como víctimas.”

  6. Mito: Las mujeres que sufren violencia sexual o doméstica, provocan el abuso, gracias a sus conductas inapropiadas.
    Falso
    Realidad: En muchas sociedades, existe la creencia generalizada de que las esposas merecen ser golpeadas por sus esposos. En otros casos, las personas quieren creer que el agresor tenía motivos justificados para usar la violencia y que la víctima es culpable, para así negar que se ha cometido un delito. Este es el caso, cuando se sugiere que una mujer que es violada se lo merece por su forma de vestir o actuar.

  7. Mito: Es mejor respetar la intimidad de la familia y no denunciar los actos violentos que se sufren pues, “los trapos sucios se lavan en casa”.
    Falso
    Realidad: Se trata de un problema social y no privado. El no reconocer o denunciar los hechos, provoca que la violencia en la familia se perpetúe y se reproduzca.

  8. Mito: La mayoría de los abusos sexuales en la infancia y adolescencia son cometidos por extraños.
    Falso

    Realidad: Los estudios muestran de forma consistente, que un alto porcentaje de mujeres fueron abusadas sexualmente en la infancia y adolescencia por personas que conocían; por lo general, los perpetradores son aquellos en los que ellas confían y a quienes aman. En México, los abusos sexuales contra niños son perpetrados principalmente, por familiares tan cercanos como padres, padrastros, tíos, primos y abuelos.

  9. Mito: La violencia en la familia es provocada por el alcohol y las drogas.
    Falso
    Realidad: Lo cierto es, que muchos golpeadores no abusan de las drogas o del alcohol y muchos abusadores de drogas y/o alcohol no son violentos. El alcohol y las drogas desinhiben a las personas, lo que, sumado a costumbres y conductas violentas para resolver problemas, aumentan la gravedad y la frecuencia de la violencia.

  10. Mito: Los hombres no sufren abuso sexual infantil.
    Falso
    Realidad: Aunque los niños parecen ser víctimas menos frecuentes de abuso sexual, la realidad es que muchos nunca lo comentan, especialmente porque los perpetradores suelen ser personas conocidas por las víctimas, como amigos de la familia, conocidos, vecinos o alguna autoridad.

  11. Mito: La violencia familiar es un problema de las familias pobres.
    Falso
    Realidad: La violencia familiar puede producirse en todas las clases sociales, sin distinciones raciales, económicas, educativas o religiosas. Sin embargo, en situaciones de pobreza, esta violencia parece presentarse más frecuentemente, aunque la realidad es que la pobreza no es el factor principal que ocasione la violencia, pues más bien parece jugar un papel detonador o amplificador de diversas problemáticas.

  12. Mito: Las mujeres abusan de los hombres tan a menudo como los hombres abusan de ellas.
    Falso
    Realidad: Aunque los niños y hombres tienen más posibilidades de ser victimizados por un extraño o conocido, las investigaciones han hallado que las mujeres tienen más posibilidades que los hombres de ser victimizadas por un miembro de la familia o por la pareja. En el caso del abuso sexual infantil, los estudios muestran de forma consistente que la gran mayoría de los perpetradores son hombres, sea la víctima niño o niña. La violencia doméstica es, ante todo, un crimen en contra de las mujeres cometido por sus parejas masculinas. Además, las agresiones perpetradas por hombres tienden a ser más graves y dañinas que las perpetradas por mujeres. Como indica Heise, “el hecho de que las mujeres por lo general dependan emocional y económicamente de aquellos que abusan de ellas, tiene profundas implicaciones en la forma en que las mujeres experimentan la violencia y en cuál es la mejor forma de intervenir.”

  13. Mito: La violencia está de moda, ser violento te da prestigio: “Los hombres que saben pelear, son más hombres”.
    Falso
    Realidad: El hombre que se desarrolla y crece en una cultura patriarcal como la nuestra, construye su identidad a partir de los modelos de la masculinidad. Esto implica la reproducción de conductas violentas para demostrar que son “hombres”.

  14. Mito: A las mujeres debe gustarles la violencia, si no, abandonarían las relaciones donde hay abuso.
    Falso

    Realidad: Por lo general, las mujeres en situaciones de violencia, tratan, muchas veces, de conseguir ayuda y de abandonar una relación violenta. Sin embargo, existen numerosas barreras que pueden impedir a una mujer que se vaya (la dependencia económica, la presión de la sociedad y de la familia para mantener la relación, la falta de opciones respecto a dónde ir y el temor al castigo). Muchas mujeres temen, con razón, que el abusador pueda herirlas o incluso matarlas si intentan dejar la relación y muchas están prácticamente “entrampadas” psicológicamente, lo que les impide mirar objetivamente sus opciones.

  15. Mito: Por naturaleza, los hombres son más violentos que las mujeres.
    Falso
    Realidad: Los roles sociales dan permiso a los hombres de usar la violencia, de controlar y someter a los más débiles, como parte de su identidad masculina. Pero no son más violentos por naturaleza.

  16. Mito: Una mujer estará finalmente a salvo cuando abandone la relación.
    Falso
    Realidad: Con frecuencia, la violencia sigue y puede incluso incrementar después de que la mujer abandona a su pareja. De hecho, el riesgo que corre una mujer de ser asesinada, es mayor inmediatamente después de la separación.

  17. Mito: “Si me busca a cada momento, para saber qué hago y dónde estoy, es porque me quiere verdaderamente”.
    Falso
    Realidad: Las personas controladoras no necesariamente aman más que otras personas; la necesidad de control puede ser una señal de alarma, pues se asocia con el ejercicio de la violencia. De hecho, la violencia contra la pareja incluye entre sus manifestaciones más características, los comportamientos controladores.

  18. Mito: “A menudo discutimos tan fuerte, que llegamos a aventarnos cosas, porque los dos somos de carácter fuerte y porque nos amamos”.
    Falso
    Realidad: A menudo se niega o se quita importancia a la violencia y se interpreta como simples aspectos de una relación conflictiva o apasionada entre dos personas de carácter, cuando en realidad son actos violentos entre la pareja.

  19. Mito: “Si me jaló del brazo y me gritó, es porque tuvo un mal día y estaba enojado, pero ya me pidió perdón y no volverá a pasar”.
    Falso

    Realidad: La violencia de pareja se incrementa con el tiempo, independientemente de que la persona violenta se arrepienta, pues es parte de un ciclo que solamente puede romperse pidiendo ayuda externa.

  20. Mito: La violencia doméstica cesa, cuando la mujer queda embarazada.
    Falso
    Realidad: Aunque los estudios son poco concluyentes respecto a si la violencia tiende a empezar o incrementar durante el embarazo, las investigaciones han demostrado que la violencia no cesa obligatoriamente cuando una mujer queda embarazada. A nivel mundial, una de cada cuatro mujeres es abusada física o sexualmente durante el embarazo, por lo general por su pareja. De hecho, las investigaciones sugieren que ciertos tipos de violencia, como la emocional, pueden ser más comunes durante el embarazo.

  21. Mito: La violencia no tiene nada que ver con que las personas consuman alcohol…
    Falso
    Realidad: Los altos niveles de consumo de alcohol se han asociado a un mayor riesgo de ser víctima de actos violentos; las personas que se embriagan con más frecuencia, son las que más probabilidades tienen de verse envueltas en agresiones relacionadas con el alcohol.

  22. Mito: Los jóvenes ya no se pelean por estar consumiendo alcohol, eso era de generaciones pasadas…
    Falso
    Realidad: En la actualidad, las agresiones relacionadas con el alcohol son más frecuentes entre adultos jóvenes…

  23. Mito: Hombres y mujeres se pelean y corren el riesgo de caer en el hospital por las lesiones de la violencia…
    Falso
    Realidad: En general, los varones corren mayor riesgo de verse envueltos en actos de violencia interpersonal que exijan tratamiento hospitalario…

  24. Mito: El abuso sexual no tiene nada que ver con el consumo de alcohol…
    Falso
    Realidad: La iniciación temprana en el consumo de alcohol, se ha asociado a un mayor riesgo de convertirse en víctimas de agresiones sexuales en la adolescencia.

  25. Mito: El alcohol no tiene nada que ver con ser perpetrador o víctima de violencia…
    Falso
    Realidad: Las personas que empiezan a beber a edades más tempranas, beben con frecuencia y beben en grandes cantidades, entonces corren mayor riesgo de convertirse en perpetradores y en víctimas de la violencia.

  26. Mito: El maltrato infantil no tiene nada que ver con que una persona se convierta en bebedora…
    Falso
    Realidad: Sufrir maltrato en la infancia, está fuertemente relacionado con el aumento en el consumo peligroso o nocivo de alcohol en las siguientes etapas de la vida.

  27. Mito: Los hombres son los únicos que ejercen violencia con sus parejas…
    Falso
    Realidad: La mayor parte de los actos violentos dentro de una pareja son perpetrados por hombres contra mujeres. Sin embargo, la violencia también puede ser usada por mujeres contra hombres, así como en relaciones entre personas del mismo sexo.

  28. Mito: Las mujeres que han sufrido violencia física y sexual, son atacadas por desconocidos…
    Falso
    Realidad: Según la OMS, entre 15% y 71% de las mujeres han sufrido violencia física y sexual por parte de una pareja en algún momento de su vida.

  29. Mito: La violencia doméstica no tiene relación con que alguno de los integrantes de la familia consuma alcohol en exceso…
    Falso
    Realidad: El consumo de alcohol está estrechamente ligado a la violencia que se sufre dentro de la relación de pareja. Las pruebas indican que dicho consumo incrementa la frecuencia y gravedad de los actos de violencia doméstica.

  30. Mito: Si tu pareja bebe alcohol con frecuencia, no hay riesgo de violencia física en tu relación…
    Falso
    Realidad: El consumo habitual de alcohol por parte del cónyuge, es factor de riesgo de cualquier acto de violencia física en la pareja a lo largo de la vida.

  31. Mito: Cuando una persona se embriaga, tiene poco riesgo de ser agredida…
    Falso
    Realidad: Cuando comienza a perderse el control físico y la capacidad para reconocer los signos de alarma en situaciones peligrosas (embriagamiento), es el momento en que algunos bebedores se convierten en blancos fáciles de agresores.

  32. Mito: Los jóvenes que consumen alcohol no ejercen violencia con sus parejas, eso sucede con los adultos…
    Falso
    Realidad: El consumo peligroso, así como el consumo nocivo de alcohol, son factores de riesgo fundamentales de violencia ejercida por la pareja y puede darse en las relaciones entre jóvenes.

  33. Mito: El alcohol y la violencia no se relacionan…
    Falso
    Realidad: El alcohol y la violencia pueden estar relacionados a través de un factor común, que incremente el riesgo de beber grandes cantidades de alcohol, así como tener conductas violentas.